Carreras y asesoramiento deportivo

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Roberto Bou consigue el 15º puesto en el Mundial de Ciclismo

Roberto Bou
Ciclista profesional

@letsbou

18 Nov 2020

Hace escasos días tuvo lugar el Mundial de Ciclismo en Turquía y, en este post, os voy a contar cómo fue mi experiencia en él como integrante de la Selección Española: cómo me preparé para llegar en las mejores condiciones, cómo conseguí ser el 15º del mundo y cómo jugué mis cartas durante la carrera.

La llamada del Seleccionador nacional de cara al Mundial de Ciclismo

Las semanas previas al Mundial había una cierta incertidumbre, ya que todavía no sabíamos si se celebraría la competición debido a que el Covid-19 estaba de nuevo al acecho en muchos países con una segunda ola de contagios. Además, no sabíamos quiénes íbamos a ser los/as afortunados/as de formar parte de la Selección nacional. En concreto, por mi parte, también estaba muy inseguro de poder ir, ya que a pesar de ser el 5º del Mundo en el ranking UCI en la categoría Maratón, la Selección podría haber considerado oportuno otros criterios para seleccionar a sus ciclistas. 

Después de finalizar la Volcat siendo 3º de la general, el seleccionador me llamó para ver si me encontraba en perfectas condiciones y si tenía ganas de representar de nuevo a mi país. Confirmada mi participación en el equipo y la efectiva realización del campeonato por parte de la organización, centré mi preparación para llegar al 100% a la fecha y lugar marcados en el calendario: domingo 25 de octubre en Sakarya (Turquía). 

Preparación previa de Roberto Bou de cara al Mundial de Ciclismo

Para prepararme lo mejor posible de cara al Mundial, me trasladé a mi pueblo, Mora de Rubielos (Teruel), donde estaba mi amigo Jesús Herrada, corredor del Team Cofidis, para exprimirme junto a él durante esas semanas en el pueblo más alto de España, Valdelinares. 

La semana previa a la competición, la Selección nos obligó a todos los corredores, fisioterapeutas y mecánicos a realizar pruebas PCR para descartar el contagio del coronavirus, ya que teníamos que viajar en 42 horas dirección a Estambul y el protocolo así lo exigía. Imaginaos los nervios, la presión y la de vueltas que da la cabeza en esas horas hasta que te dan el resultado, porque aunque hayas tenido mucho cuidado y hayas respetado las normas sanitarias te has podido contagiar en algún momento de despiste, y eso provocaría quedarse sin Mundial, una cita muy importante para un corredor, y más en un año como éste. Afortunadamente, todos los test dieron negativo y pude poner rumbo a Turquía junto con el resto de ciclistas seleccionados: Claudia Galicia, David Valero, Sergio Mantecón, Francesc Guerra e Ismael Esteban

Los días previos al Mundial para la Selección Española

Una vez en el aeropuerto turco y después de horas en el coche hasta Sakarya llegamos a las 3 de la madrugada para irnos derechos a la cama a descansar hasta que el cuerpo lo pidiese (horario ciclista). Y, cómo no, la anécdota del nuevo día la tenía que protagonizar yo. Como cada mañana, me dispuse a ir al baño y, bien dormido, me puse a experimentar y tocar todo. En una de esas descubrí que había como un grifo al lado del retrete y se me ocurrió girarlo a ver qué era... ¡Lo que no sabía es que eso encendía un chorro de agua de alta presión en el culo! Imaginaos el grito y el susto que me pegué y la que lié en el baño...

Llegamos a Sakarya un martes por la noche, y la competición no comenzaba hasta el domingo, así que durante esos días revisamos el circuito para conocerlo bien e incluso llovió los primeros días para familiarizarnos con el barro. El circuito era un recorrido perfecto para la organización y la logística de la carrera, ya que los ciclistas masculinos le dábamos 3 vueltas y las femeninas 2 a un trazado de 30 kilómetros, más los 10 km de llegar y los 10 de volver al circuito. Un recorrido muy pistero, con repechos duros, acumulando 110 km y 3400 m de desnivel lo que, junto con el calor y la humedad que había de los días lluviosos anteriores a la carrera, provocaron que el terreno se desprendiera mucho.

En estos días previos la Selección estaba súper feliz y centrada, comiendo cada uno lo que más le convenía en los 5 días antes de la competición. Particularmente, yo soy de arroz y pollo para comer, pescado por la noche y carne roja uno de los días y, en cuanto al desayuno, siempre tomo avena, miel y una tostada o dos de aguacate. Y, cómo no, beber mucha agua los días previos y masaje todos los días menos el día anterior a la carrera para no perder tono muscular y estar listos.

¡Comienza el Mundial de Ciclismo!

¡Llegó el día de la carrera! No diré que estuve relajado, pero sí intenté estar muy concentrado, metido en la carrera, esperando que nada saliera mal y que nadie me desconcentrase. Para conseguirlo, antes de la carrera quise la máxima tranquilidad y decidí irme a calentar con mi compi Francesc Guerra hasta que nos llamaron a las parrillas de salida a por nuestro dorsal, en mi caso el 18, y nos pusimos con la distancia oportuna y la mascarilla hasta el último minuto que se nos permitió retirarla y prepararnos para el pistoletazo de salida. El cuerpo se me puso ya a 150 pulsaciones nada más salir y decidí ponerme en cabeza durante unos minutos para estar bien colocado, ya que eran 10 km en los que no quería gastar fuerzas en los posibles latigazos o caídas. Llegó la subida y vi que no valía la pena apretar fuerte al principio, dado que la carrera era larga, y junté mis bazas con mi compañero Ismael.

Cuando llegó la última vuelta al trazado de 30 km más los 10 de vuelta a la meta decidí poner un ritmo alto y fui pasando a corredores, consiguiendo pasar de la posición 23º a la 11? durante esa vuelta, pero quedándome solo los 10 km últimos, en los que se juntaron los 4 corredores de delante, entre ellos Sergio Mantecón, y no fui capaz de cogerlos en esos llanos, debido a que estaban haciendo relevos. Esperé a que me atrapase el siguiente grupo para intentar ir para delante, pero no tenían las suficientes fuerzas para alcanzar al otro grupo, así que me di cuenta de que tendría que decidir en los últimos metros al sprint y luchar. Sin embargo, el sprint no es mi punto fuerte y finalmente terminé orgulloso y muy satisfecho de mi 15? plaza, celebrándolo con mi familia y mi chica que gritaba como la que más en esa impresionante llegada.

Ha sido un Mundial duro, pero en el que he terminado muy contento al ver que lo he dado todo, sin dejar ni un gramo de fuerza, y que sólo me faltó ese último apretón de 20 segundos para entrar en el Top 10 mundial.

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